Politizan la visita de Sri Sri Ravi Shankar

El arco de medios oficialistas salió a pegarle duro y parejo a Sri Sri Ravi Shankar, líder espiritual hindú y fundador de El Arte de Vivir. La ridiculización de su figura –incluyendo su supuesta falta de aseo personal- y la acusación de negocios y estafas es motivo de comentarios por parte de los periodistas-militantes de los medios oficialistas, tanto estatales como privados. (para leer la nota completa cliquear en el título)

Políticamente, se vincula al gurú con Mauricio Macri, quien públicamente reconoció adoptar la meditación para su estilo de vida. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organiza en estos días una original exposición de espiritualidad en donde además de Ravi Shankar, participan Daniel Goleman, René Mey, Nah Kin, Bernardo Stamateas, Claudio María Domínguez y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, entre otros. 

 El domingo guiará una meditación en los bosques de Palermo, a la que estima una concurrencia masiva de personas. Con la idea de evitar que Macri capitalice políticamente el evento, llovieron las acusaciones de chanta sobre el referente hinduista.

 Pese a que aclaro que Yo no hago política, opinó que hay temas políticos muy importantes que atender, especialmente en los países en desarrollo pero también en los desarrollados…un flagelo llamado corrupción…un problema que no puede ser desterrado con la legislación…sino con una conciencia de la sociedad. La corrupción comienza cuando ya no hay sentimiento de pertenencia con el otro. Para eliminar la pobreza todos tenemos que tomar responsabilidad.

 Políticamente incorrecto, señaló que Las personas que están con pobreza no tienen que decir cosas como que es la obligación del rico que le provea sustento. Deberían tener autoestima y defenderse por sí mismos. Aunque luego agregó que al mismo tiempo las personas con dinero no se lo pueden guardar para ellos solos sin compartir con las personas necesitadas.

 Políticamente, la situación hace recordar la visita del pastor Luis Palau, en marzo de 2008, a pocos meses de haber asumido Cristina Fernández. El líder evangélico argentino, residente en Estados Unidos, le pidió a la Presidenta una audiencia, quien lo ignoró olímpicamente. Lo recibío el vicepresidente Julio Cobos.

En los días previos a las reuniones masivas que se realizaron junto al Obelisco, los medios oficialistas –entre los que estaba curiosamente el grupo Clarín- demolieron a Palau, asociándolo con dictadores centroamericanos, la CIA y la extrema derecha norteamericana. Tras tres eventos que reunieron en conjunto medio millón de personas, Palau fue recibido por la Presidenta. El acto más importante había sido en la noche del viernes 11 de marzo de 2008. Esa misma tarde, el Ministro de Economía Martín Lousteau había firmado su obra más trascendente: la Resolución 125.

1 comentario:

javier ferro dijo...

hola, que poca profundidad en su analisis señor, tendria que tomarse mas tiempo, a veces es necesario averiguar "algo" para tener "algo" que decir.